Abogados digitales especialistas en

DAOs

La expresión DAO (Decentralized Autonomous Organization, organización autónoma descentralizada) fue acuñada en el año 2014 por el programador ruso-canadiense Vitalik Buterin para hacer referencia a aquellas organizaciones humanas cuyo funcionamiento interno y vías de operación tuviesen lugar exclusivamente en el ciberespacio, de un modo completamente autónomo de cualquier  ordenamiento jurídico estatal.

Vicox Abogados Expertos en Criptomonedas

En la actualidad, una DAO define a un grupo de personas que se ponen de acuerdo para gestionar una masa de criptoactivos utilizando contratos inteligentes en Ethereum, Polygon, Binance o cualquier otra blockchain dotada de una máquina virtual con un juego de instrucciones Turing-completo (es decir, con capacidad computacional máxima). Las DAOs serían, pues, el equivalente cibernético de figuras como las personas jurídicas, los fideicomisos (trusts) o los patrimonios separados.

Por lo general, las DAOs se estructuran en cuatro contratos inteligentes diferentes:

-Un contrato ERC20 (o un estándar similar, como BEP-20 en Binance), que emite tokens fungibles análogos a las acciones o a las participaciones de las sociedades limitadas. Estos activos, denominados tokens de gobernanza atribuyen derechos políticos en la sociedad.
-El contrato gobernador (governor) realiza (de un modo algorítmico y automático) las labores de gestión y administración de la DAO. Los titulares de tokens de gobernanza envían propuestas de gasto al gobernador, que las somete a votación. En las blockchains, las declaraciones de voluntad de los sujetos pueden ser emitidas tanto por personas físicas (usuarios externos) como por los propios contratos inteligentes. Estas declaraciones de voluntad se articulan a través de transacciones. Una transacción puede ser definida como un mensaje que una cuenta de blockchain envía a otra. Este mensaje puede incluir dinero, que será sustraído del saldo de la cuenta emisora y sustraído a la cuenta receptora, o puede señalar la función de un contrato inteligente alojado en la cuenta de destino que se pretende invocar. En las DAOs, los socios (entendiendo por tales a los tiulares de tokens de gobernanza) proponen al gobernador la realización de transacciones. En cada propuesta, el socio debe indicar la función del contrato a inteligente a ejecutar, la cuenta en la que se aloja, así como la cantidad de criptomonedas que se transmiten con este fin. Si la propuesta es aprobada, el gobernador cursa una orden de pago al contrato de tesorería.
-El contrato de tesorería (treasury) es el que alberga los fondos de la DAO, de los que se dispone por medio de transacciones ordenadas por el contrato administrador.
-El contrato de bloqueo (lockdown) impone una suerte de plazo entre la aprobación de la propuesta por parte del administración y la ejecución del mismo por parte de la tesorería. Actúa como una suerte de elemento intermedio entre ambos. Cada vez que una votación acaba con éxito, el contrato administrador envía al contrato de bloqueo un mensaje (transacción) con la propuesta aprobada. El contrato de bloqueo la reenvía a su vez al contrato de tesorería.

Una DAO puramente cibernética, que sólo exista en el ámbito de una blockchain, no tiene personalidad jurídica, en la medida en que esta última es concedida exclusivamente por la ley. Por ello, si pretendemos que una DAO tenga la misma capacidad jurídica y de obrar que una sociedad mercantil, es necesario investir a la misma de una suerte de envoltorio legal (legal wrapper), que le asigne una forma societaria prevista por la ley, de tal modo que a través de esta última pueda actuar en el mundo físico legal. A grandes rasgos, los tokens de gobernanza cumplirían el mismo papel que las acciones o participaciones sociales, mientras que el contrato gobernador ealizaría las funciones de los órganos sociales, particularmente de los administradores.

La legislación de los diferentes países integrantes en la Unión Europea abre diferentes posibilidades. A mi juicio, el mayor escollo para articular sociedades mercantiles a través de DAOs se situaría en el ámbito de las participaciones sociales o acciones, y particularmente en la documentación y transmisión de las mismas.

La fungibilidad de los tokens de gobernanza impide la incorporación a los mismos de metadatos que identifiquen a sus titulares, incumpliéndose con ello los requisitos de identificación (“política de KYC”) exigidos tanto por el derecho societario como por la legislación relativa a la prevención del blanqueo de dinero. Por este motivo, en nuestra opinión, cualquier sistema de representación onchain de participaciones sociales debería estar basado en NFTs, cuyos metadatos contendrían el nombre y los apellidos de los partícipes, así como su documento nacional de identidad. Los NFTs contendrían un mecanismo de transmisión multifirma, de tal forma que para transferirlos a terceras personas serían necesarias dos firmas digitales: la del titular actual y la del administrador, que se encargaría de identificar previamente al adquirente del token mediante su certificado digital o a través de la lectura y escaneo de su DNI.

Por lo que se refiere a la transmisión de las participaciones sociales, el artículo 106 de la Ley de Sociedades de Capital española exige que consten en documento público y por lo tanto, parece requerir la intervención notarial. Por el contrario, en Portugal el artículo 228.1 de su Código de Sociedades Comerciais requiere la simple forma escrita para la transferencia de las participaciones de las sociedades por quotas (el equivalente portugués de las sociedades limitadas), una forma escrita a la que se puede asimilar la forma electrónica en virtud de lo dispuesto en el artículo 25.2 del Reglamento eIDAS. Nada impediría, pues, en la legislación portuguesa la llevanza de un libro-registro de socios por parte de un contrato inteligente, la representación de las participaciones sociales mediante nft así como la transmisión de los mismos a través de transacciones en una blockchain. Si la sociedad es anónima, el Reglamento DLT (que entrará en vigor en todo el territorio de la Unión Europea) permite en su artículo 3 la documentación en protocolos distribuidos de acciones de sociedades anónimas cuya capitalización bursátil no supere los 500 millones de euros.

Otra limitación que impone el carácter onchain de las DAOs es la imposibilidad de que las mismas puedan ordenar pagos con dinero fiat a través de transferencias bancarias ordinarias. En principio, los ámbitos onchain (estado de máquina de la blockchain) y offchain (el espacio físico ordinario, donde tienen vigencia las normas jurídicas y los derechos subjetivos ordinarios) son compartimentos estancos, sin que haya comunicación entre ellos, salvo las transacciones ordenadas por usuarios externos. Sin embargo, desde el año 2014 en muchos protocolos distribuidos se ha desarrollado un tipo especial de nodos, denominados oráculos, que están especializados en inyectar dentro de la blockchain información procedente del exterior, estableciendo una suerte de canal de comunicación entre ambos ámbitos. Una de las compañías de oráculos más prominentes, Chainlink, ha llegado a un acuerdo con SWIFT para que desde una blockchain determinada puedan ordenarse transferencias entre dos cuentas bancarias determinadas. De este modo, si se pone en marcha este proyecto podrán someterse a votación no sólo proposiciones de transacción de criptomonedas sino también propuestas de gasto de dinero fiat articulados a través de transferencias bancarias ordinarias. Como mecanismo alternativo al ofrecido por Chainlink, podría plantearse el siguiente: A los administradores se les abriría una cuenta personal en Ethereum, Polygon o Binance, y estarían obligados a transformar en dinero fiat todos las stablecoins (USDC, USDT) que se le enviasen. En el mensaje se incluiría el IBAN al que se debería hacer la transacción, así como el concepto.

Por último, el artículo 28 de la Ley de Sociedades de Capital española, aunque reconoce el principio de autonomía de los socios, lo somete a limitaciones relativas al tipo social elegido:

“la escritura y en los estatutos se podrán incluir, además, todos los pactos y condiciones que los socios fundadores juzguen conveniente establecer, siempre que no se opongan a las leyes ni contradigan los principios configuradores del tipo social elegido”

Los fundadores de una sociedad no disponen, pues, de una libertad plena a la hora de configurar internamente a la persona jurídica, sino que deben de respetar las normas relativas a la configuración de los órganos básicos de la misma, particularmente todo lo relativo al funcionamiento de la Junta General, el órgano de administración o la confección de las cuentas anuales. No es posible, pues, sustituir a la junta general de accionistas de una sociedad limitada por simples votaciones periódicas realizadas online a través de un contrato inteligente.

Tal y como hemos visto en los artículos precedentes, el fenómeno de las organizaciones autónomas descentralizadas, nacido originariamente en un ámbito exclusivamente cibernético, aún tiene un dificil encaje dentro de los ordenamientos jurídicos de la Eurozona. Sin embargo, la aprobación de los reglamentos DLT y MiCA, así como las diferentes reformas legislativos que están en marcha en algunos países europeos, promete abrir amplias posibilidades en la materia.

Las DAOs se estructuran en cuatro contratos inteligentes diferentes:

Otros servicios

BLOCKCHAIN

Servicios legales para tecnología Blockchain y Criptoactivos

INMOBILIARIO 2.0

Gestión legal de la compraventa inmobiliaria con y sin cripto

COMPLIANCE

Cumple con la jurisdicción y avanza con la seguridad jurídica óptima.

CORPORATE & STARTUPS

Servicios de asesoramiento legal para impulsar tu proyecto 

CRIPTOFISCALIDAD

Asesoramiento fiscal internacional en criptoactivos

JUDICIAL

Reclamaciones tecnológicas, estafas cripto y gestión de deuda.